Cada comunidad católica, así como cada lugar sagrado, posee una serie de rasgos que le son propios, que revelan la particular forma
en la que la Fe enraíza en ellos. Por ello, una de las razones de ser de nuestra empresa desde su fundación ha sido siempre la de crear proyectos
especialmente adaptados a cada lugar. La finalidad última de ese estudio cuidadoso es que los fieles a los que están destinados puedan reconocerse en estos espacios y encuentren en ellos un lugar adecuado para el culto.

En el exterior, se han instalado tres rejerías que enmarcan tres mosaicos. Uno está dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe, mientras que los otros, por tratarse de un centro educativo de adolescentes, están dedicados a dos jóvenes de época contemporánea cuyas vidas, tristemente breves, fueron ejemplo de entrega a Dios. Se trata de los beatos Chiara “Luce” Badano (1971-1990) y Pier Giorgio Frassati (1901-1925).
